ARTE EN GENERAL

ARTE EN GENERAL

ARTE EN GENERAL

La fotografía de obras de arte es, en realidad, una especialidad técnica dentro de la profesión del fotógrafo. Responde a una necesidad clara por parte de artistas, coleccionistas e instituciones de obtener imágenes fieles a las obras originales. 

Hacen falta unos conocimientos específicos para realizar una buena toma fotográfica a una obra de arte. De lo contrario, el resultado puede ser completamente inservible.

Como sabéis, yo solo soy una fotógrafa aficionada, pero, eso sí, muy aficionada al Arte. Y, si bien no tengo un equipo técnico de la máxima calidad, intento aplicar mis conocimientos fotográficos para hacer un trabajo lo más digno posible.

Es cierto que fotografiar una pintura requiere una aproximación completamente diferente de la que exige una obra de arquitectura y esta, a su vez, un enfoque distinto del que se necesita para fotografiar una escultura. Dentro de cada uno de los soportes, hay diferencias muy notables: no es igual una pintura antigua al óleo que un dibujo contemporáneo sobre papel. 

Fotografiar correctamente una obra de arte es complicado. Aquí, a no ser que se pretenda crear un determinado efecto artístico a partir de la obra original, no se puede jugar con elementos como, por ejemplo, el color, porque se puede alejar de la realidad e, incluso, destruirla, ya que fue concebida con una forma y un color determinados. 

Cuanto más nos alejamos del arte contemporáneo, mayores problemas se presentan. No solo debido a la degradación de los materiales, sino también a la aparición de brillos, barnices, marcos, sombras... En el caso de la escultura, tenemos que transformar una obra en tres dimensiones en otra de dos, lo cual requiere un importante conocimiento técnico considerable en el manejo de la iluminación. 

En mi caso, como aficionada, no pretendo deformar o destruir las obras de arte, pero sí lograr un resultado que me guste a nivel fotográfico, jugando, sobre todo, con la edición. De ahí, las fotos que vais a ver.